jae Tanaka
Que Kafka en la orilla es una puta obra maestra no creo que me o discuta nadie, así que no voy a perder el tiempo en decir lo increíblemente buen escritor que es Murakami. De lo que voy a hablar es del profundo analfabetismo del que se hace gala en el inframundo este de la literatura y que lleva a dividir entre textos de primera y textos de segunda. Y es que la narrativa de ese Murakami al que tanto intelectual adora no difiere demasiado de la de muchísimos otros autores que se quedan en ese limbo de la subliteratura que es el cómic, o en este caso, el manga. Si alguno de esos eruditos a la violeta se bajasen de su pedestal de ínfulas y se acercasen a la obra de Suehiro Maruo, Hayao Miyazaki o los relatos cortos de Rumiko Takahashi encontrarían algo muy parecido a lo que ofrece Murakami. Pero claro, ellos no son merecedores de optar al Nobel, porque hacen "dibujitos". Pues ale, ahí os quedáis con vuestra ignorancia. Que os aproveche.