jae Tanaka
"El ocupante" bebe sin tapujos de Lovecraft, Poe y Charlotte Perkins Gilman. Y se pone a su altura!!! El ocupante" se mueve durante sus casi 600 páginas entre las rígidas estructuras sociales de una nobleza caduca, el más clásico cuento de fantasmas y las turbulentas aguas de las enfermedades mentales. Sarah Waters demuestra ser competente en los tres campos, haciendo igual de amenas las tres temáticas: el culebrón social a lo Brönte es deliciosamente superficial, los momentos sobrenaturales ponen los pelos de punta (a ver quien es el guapo de mirar por el ojo de una cerradura después de leer esta novela sin que se le pongan los huevos de corbata) y los retratos de los personajes tienen esa maravilloso inocencia de la psicología primeriza.
A nivel narrativo es impecable: cada frase orientada a la ambientacion se vuelve imprescindible, cada detalle velado a los terrores de la casa son estremecedores, cada secuencia de terror es espeluznante...
Los personajes se mueven dentro de los arquetipos góticos: heroína arrolladora, madre anciana y encantadora, narrador que acaba convertido en espectador pasivo del horror...
Sólo (seguiré escribiendo esta palabra con acento, RAE!!!!) le hecho en cara un final un poco acelerado y que no me termina de cuadrar con el desarrollo de la novela, y la metedura de pata de un traductor que en un momento de "gloria" pone la palabra "okupa" en boca de un médico rural de los años 40.
3 Responses
  1. Lily Says:

    Hola, si te gusta la novela romántica, te invito a pasar a mi blog porque estamos celebrando un sorteo de dos novelas románticas. Espero que te apuntes. Un besito. Buen miércoles.

    El rincón de los sueños perdidosw


  2. gema Says:

    Una novela increible, un texto bien escrito y descrito, sensaciones, personajes atrayentes, una historia interesante bien narrada en un escenario....uffff, en el mejor escenario.
    Un gran descubrimiento, una historia de ¿fantasmas?, ¿sensaciones?, ¿presencias?...quien sabe.
    Para disfrutar!!!


  3. Guillep Says:

    Pues sí, inquietante novela, con múltiples lecturas y apasionante juego de puntos de vista. Como en "Otra vuelta de tuerca", tenemos que leer entre líneas el relato de un narrador no tan imparcial como pareciera.
    Los certeros retratos psicológicos de los protagonistas y la crónica de un cambio social imparable, son otros alicientes añadidos a una espeluznante historia de casa inglesa embrujada.