gema
El año que viene se va a publicar el sexto y, aún no se sabe, último libro de la saga LOS HIJOS DE LA TIERRA, por ello vamos a retomar los cinco libros anteriores a la espera del esperadísimo sexto libro.
En un mundo en el que aún convivían dos especies humanas, la niña Ayla sufre uno de los terremotos más duros que la joven tierra padece, es separada violentamente de su familia Homo Sapiens y, con sus ansias de vivir y su fortaleza, logra llegar y ser adoptada por un clan de Homo Neanderthal. Allí convivirá durante años con Iza, su madre y curandera; Creb, el mog-ur más importante de todos los Homo Neanderthal de la zona; Brun, el lider; Uba, su hermana y Broud...qué decir de Broud.
Ayla olvidará poco a poco lo que hasta los cinco años había sido su idioma, olvidará su vida, sus costumbres, el caminar erguida, la comunicación verbal que se sustituirá por la no verbal de una raza humana. Será una carga para el clan, una salvadora y sanadora, un espíritu por desobedecer las leyes más antiguas del clan en el que vive, será maldita, odiada, violada, ignorada...pero superará todo eso, y tras sufrir una de las mayores deshonras que puede sufrir una mujer continuará viviendo, con la que obtendrá un premio, pese a todo y pese a todos.
Un bestseller clásico y un comienzo espectante para los cinco libros que le seguirán.
Pese a que pueda sembrar discordia entre los que leáis este comentario, se puede considerar un libro de fantasía prehistórica, ya que ni la autora, ni nadie - ni siquiera los mayores estudiosos antropólogos - pueden tener la más mínima idea de la vida de nuestros antepasados: Sapiens o Neanderthales. Jean M. Auel ha conseguido, con una novela histórica fantástica (¿que es más histórico que nuestra prehistoria?) ayudarnos a entender o a imaginar a nuestros antepasados cazando, los ritos y las diferencias que distinguían a estas dos razas, de las que afortunadamente hemos heredado alguno de los genes que nos componen como Homo Sapiens (Neanderthales).
No puedo ser objetiva con este libro, la antropología es una de mis grandes pasiones, me encanta reconocer en todos los fragmentos históricos de vida que se desentierran día a día una parte de nuestra historia, me vuelve loca imaginarme historias que sucedieron hace tanto tiempo que tenemos en nuestra memoria colectiva, como cualquier miembro del clan del que todos formamos parte.
Leí este libro por primera vez hace más de 10 años, en esta nueva relectura he encontrado cosas nuevas que me han hecho disfrutarlo, creo que aunque me relea de nuevo el resto de libros y el esperado LA TIERRA DE LAS CUEVAS PINTADAS, este seguirá siendo mi favorito. Aunque espero el próximo con ansia.
jae Tanaka
Recuperar aficiones perdidas es una de las cosas más placenteras que un ser humano puede hacer con la ropa puesta.
El rol ha sido siempre uno de mis mayores vicios, pero con esto de crecer e independizarse fuimos perdiendo la posibilidad de jugar asiduamente. Ahora que todos nos hemos ido asentando en nuestras "nuevas vidas" nos hemos propuesto recuperar esas tardes de "alta aventura" con Coca-Cola y Fritos, y hemos empezado una campaña de D&D. Los aventureros son Michel y su mujer Cris (mago y bruja), mi mujer Gema (guerrera) y esperemos que Edu pueda unirse con su paladín o clérigo. El transfondo, los maravillosos Reinos Olvidados de Ed Greenwood.
Para irme metiendo en harina (voy a ser el Dungeon Master) he empezado la Trilogía del Valle del Viento Helado, protagonizada por el que, hasta la aparición de Geralt de Rivia ha sido (y en mi corazoncito lo sigue siendo) el personaje más carismático de la litratura fantástica, Drizzt Do'Urden, el elfo oscuro de las cimitarras gemelas. Le acompañan el bárbaro nobles, el enano tozudo y el halflings tramposo, y se enfrentarán a apestosos trolls, retorcidos hechiceros, brutales orcos y cobardes goblins. No hay rebuscadas tramas metafísicas, no hay giros de guión, no hay prosa poética, sólo aventuras de las de toda la vida, de las de Errol Flynn y Lancaster.
Que nadie espere una revolución del género (para eso tenemos a Tolkien, a Sapkowsky o a Bakker), pero es imposible aburrirse leyendo estas novelas, es imposible no encariñarse con tan arquetípicos personajes, y recuperar un poco de esa inocencia con la que uno se leía el primer volumen de las Crónicas de la Dragonlance.
Si piensas que la novela fantástica no se merece el apelativo de "literatura", ni te acerques a estos libros, mejor leeté algo de Saramago en el sofá de un Starbucks y consulta el mail en tu IPhone.