gema
Una auténtica joya teatral, un repaso moral a una sociedad pacata y falsa, la burla del sexo, el analfabetismo femenino, la mojigatería religiosa, el miedo a lo desconocido, el respeto, la honestidad y el honor, la mentira.
De todo esto habla una pequeña "obra" de teatro que acabo de leer, corta en extensión, enorme en contenido, calidad y literatura. Cuando te topas como lector con obras maestras como esta descubres lo lejos que puedes estar como escritor de grandes maestros como Arthur Miller.

¿Quién no ha oído hablar de las brujas de Salem?, ¿Quién no puede contar más o menos su historia?

En el pueblo de Salem, un grupo de jovencillas es descubierta mientras bailaban por la noche por el reverendo Parris, alguna de ellas enferma, lo que lleva a encender la mecha de lo tenebroso, debido a que Abigail, la sobrina del reverendo, es una de las jóvenes descubiertas, él tiene que demostrar que ella y sus amigas no estaban haciendo nada malo.
El deshonor no puede entrar en casa del reverendo. Así comienzan las acusaciones y los reproches, pero Miller nos introduce más en la psique del pueblo puritano de Salem. Descubre que Abigail, la cabeza pensante de esta broma macabra, está enamorada de Proctor a quien ha conocido carnalmente pese al matrimonio de este, naturalmente la mujer de Proctor es acusada directamente por Abigail de brujería, ella y 25 mujeres más, ninguna de las cuales "confesará" sus malvados contactos con el diablo, naturalmente no se puede confesar lo que no se ha realizado.

Proctor, arrepentido de su aventura extramatrimonial con una niña que está manipulando de tal manera al pueblo, y a pesar de que su honor se vea mancillado si reconoce este error, va al tribunal a convencer al juez, al pastor y al pueblo de que Abigail unicamente miente, ella y las que la rodean. Durante el alegato de Proctor y para anular el testimonio de una de las jovencillas que estaban en el bosque y posteriormente se retractan, se produce una de las "apariciones demoníacas" en forma de pájaro más estremecedoras que yo haya podido leer.

Acabo de terminarlo y aún me recorren por el cuerpo las cosquillas que deja la buena literatura, obra llena de pasión, dolor, honor, sentimiento. Con un dominio del lenguaje y del teatro increíble. Se hace corta, deseas más.

Miller consigue que quieras matar con tus propias manos a niñas indefensas que se dejan llevar por "futuras rameras" como Abigail. Deseas que la iglesia no tenga tanto poder, te das cuenta de que el miedo irracional a lo desconocido comienza cuando una mujer puede leer, como en el caso de Elizabeth Proctor detenida por leer tal y como le dice a su marido justo antes de que caiga sobre ella el peso de la moralidad. Te estremeces ante los relatos de lo que pasó en Salem, de los "interrogatorios" a los que algunas personas fueron sometidas...que no superaron.

En fin, que deseas tener honor, como alguno de los personajes y decir..."Más peso"

Una lectura obligatoria, una gran recomendación, una obra maestra del teatro.
3 Responses
  1. La Duncan Says:

    Es de las obras más potentes que se han escrito... a mí me encanta, me encanta!!!


  2. gema Says:

    Bienvenida La Duncan y muchas gracias por tu comentario!

    Si, coincidimos en todo!!


  3. La Duncan Says:

    Gema, soy Denise (La Duncan)