jae Tanaka
Hay libros que deberían llevar las 30 últimas páginas en blanco, para ponerle el final que tu quieras.
Zombis Rubias es como It, o Rose Mader, de Stephen King, es de esos libros que te pillan desde la primera página pero te traicionan con un final chapucero.
Brian James ha confundido el formato. Si esta es la histria que quería contar desde el principio, le hubiera bastado con un relato de diez páginas. Pero las 250 de la novela piden otro final, otro tratamiento, otra filosofía...
Me ha dado mucha rabia, porque me estaba gustando muchísimo.
gema
De vez en cuando hay libros que te sorprenden y en esos momentos da gusto encontrarse con la literatura de pequeñas historias.
Durante la depresión américana de los años 30, Jacob pierde todo aquello que le une con la realidad: a sus padres, su futuro como veterinario y su vida organizada, con aquella depresión se encuentra una noche en uno de los vagones del tren de los hermanos Benzini. Allí crecerá para convertirse en 3 meses en la persona que posteriormente fue.
Un relato cargado de sentimiento, de imágenes, de sensaciones.

A mi, que me encanta el circo clásico, si ese de animales, trapecistas, hombres forzudos, mujeres gordas y barbudas, payasos con perritos, caballos y saltimbanquis me ha tocado el corazón. Me ha hecho recordar las tardes de domingo en que cogida de la mano de mi padre íbamos a ver el espectáculo más maravilloso del mundo, con el olor a palomitas y a arena, los restos de comida de los animales mezclados con los olores de la gente, el aroma que desprende un circo y el olor libre de sus titiriteros.
Encontrarme con Jacob, August, Marlena, Rosie, Walter, Queenie, Camel, Bobo, Tío Al y todos los artistas y los palurdos me han trasladado a un tiempo en que la infancia me supuraba por la piel y la inocencia me hacía llorar ante el temor de la caída del funambulista, me han llevado a un tiempo en que la vida era más fácil y más inocente. Aquel tiempo en que la aventura se ocultaba bajo una carpa roja, verde o azul, bastante más ajada de lo que yo nunca hubiera podido ver.
Me encanta el circo, me ha encantado este libro, lo he devorado como se devoran los libros de fotografía cuando algo te entusiasma, he visto colores, texturas y sensaciones. Me he emocionado ante las reacciones de los animales y de algunas personas.
Un libro que es capaz de hacerme sentir cosas siempre será bienvenido en mi biblioteca.
Lo malo...se está haciendo una película y Robert Pattison será Jacob...espero que aprenda algo de Sean Penn, un gran August o Tío Al.
jae Tanaka
Metro 2033 es, probablemente, uno de los libros con más ideas por centímetro cuadrado de papel que he leído. Y buenas, muy buenas. Es difícil crear un mundo postnuclear que no apeste a refrito de Mad Max, y Glukhovsky lo consigue de sobra. El Metro de Moscú es un "marco incomparable" para mostrar en poco mas de 500 páginas terrores oscuros y desconocidos y otros con los que estamos más familiarizados: lo que venimos llamando comunmente "el prójimo". Glukhovsky no tiene miedo de mojarse en temas filosóficos, religiosos y morales. Si no estubiese tan sobado, diría que es una fábula de la situación actual y bla bla bla...
Pero el libro no es perfecto. Desde mi punto de vista, a la prosa le falta un punto de poesía, de experimentación, que habría reforzado aún más el magnífico ambiente que recrea el autor. Además, a pesar de que el protagonista tiene una misión clara desde el primer capítulo, al incesate acumulación de eventos acaba por diluirla, y datos y personajes que inicialmente parecían importantísimos desaparecen y quedan inexplicados al acabar un capítulo. Tal vez estén de vuelta en Metro 2034, o tal vez sea parte de ese "horror vacui" que parece sentir el autor al enfrentarse a contar una historia en una red de metro vacía y mortal.
Recomendado? Si, pero con acotaciones: Metro 2003 es una novela para aficionados al género y que tengan ganas de poner de su parte el "apartado visual" de la obra.
Ahora, a ver si me pillo el juego de XBOX!! XD
gema
Una auténtica joya teatral, un repaso moral a una sociedad pacata y falsa, la burla del sexo, el analfabetismo femenino, la mojigatería religiosa, el miedo a lo desconocido, el respeto, la honestidad y el honor, la mentira.
De todo esto habla una pequeña "obra" de teatro que acabo de leer, corta en extensión, enorme en contenido, calidad y literatura. Cuando te topas como lector con obras maestras como esta descubres lo lejos que puedes estar como escritor de grandes maestros como Arthur Miller.

¿Quién no ha oído hablar de las brujas de Salem?, ¿Quién no puede contar más o menos su historia?

En el pueblo de Salem, un grupo de jovencillas es descubierta mientras bailaban por la noche por el reverendo Parris, alguna de ellas enferma, lo que lleva a encender la mecha de lo tenebroso, debido a que Abigail, la sobrina del reverendo, es una de las jóvenes descubiertas, él tiene que demostrar que ella y sus amigas no estaban haciendo nada malo.
El deshonor no puede entrar en casa del reverendo. Así comienzan las acusaciones y los reproches, pero Miller nos introduce más en la psique del pueblo puritano de Salem. Descubre que Abigail, la cabeza pensante de esta broma macabra, está enamorada de Proctor a quien ha conocido carnalmente pese al matrimonio de este, naturalmente la mujer de Proctor es acusada directamente por Abigail de brujería, ella y 25 mujeres más, ninguna de las cuales "confesará" sus malvados contactos con el diablo, naturalmente no se puede confesar lo que no se ha realizado.

Proctor, arrepentido de su aventura extramatrimonial con una niña que está manipulando de tal manera al pueblo, y a pesar de que su honor se vea mancillado si reconoce este error, va al tribunal a convencer al juez, al pastor y al pueblo de que Abigail unicamente miente, ella y las que la rodean. Durante el alegato de Proctor y para anular el testimonio de una de las jovencillas que estaban en el bosque y posteriormente se retractan, se produce una de las "apariciones demoníacas" en forma de pájaro más estremecedoras que yo haya podido leer.

Acabo de terminarlo y aún me recorren por el cuerpo las cosquillas que deja la buena literatura, obra llena de pasión, dolor, honor, sentimiento. Con un dominio del lenguaje y del teatro increíble. Se hace corta, deseas más.

Miller consigue que quieras matar con tus propias manos a niñas indefensas que se dejan llevar por "futuras rameras" como Abigail. Deseas que la iglesia no tenga tanto poder, te das cuenta de que el miedo irracional a lo desconocido comienza cuando una mujer puede leer, como en el caso de Elizabeth Proctor detenida por leer tal y como le dice a su marido justo antes de que caiga sobre ella el peso de la moralidad. Te estremeces ante los relatos de lo que pasó en Salem, de los "interrogatorios" a los que algunas personas fueron sometidas...que no superaron.

En fin, que deseas tener honor, como alguno de los personajes y decir..."Más peso"

Una lectura obligatoria, una gran recomendación, una obra maestra del teatro.