gema
Decidí leerme EL TIEMPO ENTRE COSTURAS de María Dueñas, cuando ví que su portada aparecía en cualquier parte, cuando ponía la radio y oía a la autora hablar, cuando vi el libro pasar de mano en mano, entonces decidí que había que darle una oportunidad. El tiempo en que está narrado me apasiona: Segunda República Española-Guerra Civil-Posguerra mezclada con Guerra Mundial; la protagonista, una modistilla de segunda generación también me llamaba la atención, al fin y al cabo mi madre es modista y me he criado entre patrones.
Sira Quiroga es hija de madre soltera en la España de Azaña, en aquella en que echamos a un rey putero y golfo que no servía para nada y en el que una "panda" de políticos desordenados echaron a perder una de las mejores generaciones culturales que ha dado este país. Si señores, pese a ser republicana de esas de tres colores en la bandera, considero que la culpa de la guerra fratricida que sufrió nuestra sangre durante tres años fue culpa de una panda de irresponsables que pensaron que podían hacer en nuestro país una segunda Francia, atea o laica, sin curas o militares...mmmm, señores, se toparon con la España de puchero, misa y rosario femenino mientras los hombres tomaban un chato de vino en el bar, bueno con eso y con un militarcillo de medio pelo que estaba paseando por Marruecos y al que se le hinchó el único testículo que tenía para liarla parda.
En fin, que me pierdo por los recovecos de mi pensamiento, Sira - ¿Quién se llamaba así a principios del siglo XX? - es una joven hermosa y bastante influenciable a la que ha criado una madre fuerte, de esas que nos han idealizado a todos, de la que se enamora un joven timorato aspirante a funcionario, en el momento en que se prometen y las cosas comienzan a ir mal en el taller de costura, el joven funcionario decide que Sira tiene que estudiar mecanografía para hacerse con un puesto de funcionaria como el que él acaba de conseguir, recordemos que estamos en tiempos de la República y aún estaba permitido que una mujer trabajase.
Sira, con su joven prometido, van a comprar una máquina de escribir, en la central de Olivetti la protagonista conoce a Armando, un vividor que la hará dejar a su novio y comenzar una vida rodeada de pequeños lujos y grandes alternes, ella se irá a vivir con él y comenzará a llevarse mal con su madre, hasta que recibe un aviso de ella para que vayan a conocer a su padre. Su padre es un importante ingeniero que tuvo una relación con la madre de Sira mientras ella servía en su casa, pero naturalmente al pertenecer los dos a mundos tan distintos, dicha relación no pudo seguir adelante y la madre de Sira dejó el trabajo y sacó adelante a su hija. El padre de la protagonista la cede un montón de dinero y un montón de joyas y las recomienda que abandonen el país. Sira, inocente cual mariposilla, se lo entrega todo a Armando quien la promete que se pondrá en contacto con una empresa Argentina para invertir todo lo que ha recibido Sira de manos de su padre, al poco tiempo Armando y Sira huyen del pais precipitadamente para comenzar una nueva vida en Marruecos y esperar allí la respuesta de la empresa Argentina. Sira se queda embarazada, Armando la deja, Sira tiene que abandonar el hotel en el que se han alojado durante más de tres meses, cuando abandona el autobús en el que ha huido, se desmaya, pierde al niño, pasa una convalecencia de ocho meses, el comisario una vez restablecida la lleva a casa de una mujer a la que vigila constantemente y la avisa de que tendrá que abonar la deuda y hacerse cargo de la demanda que han interpuesto contra ella por el robo de las joyas de su padre.
Candelaria, la dueña de la pensión en que la deja el comisario finalmente la ayuda a instalarse como modista con la única condición de repartirse los beneficios. Sira va finalmente haciéndose con una clientela y de repente conoce a Rosalinda Fox, la amante de Juan Luis Beigbeder, el que posteriormente sería ministro de Exteriores de Franco, gracias a Rosalinda, Sira accederá al mundo de glamour que existe en el protectorado español mientras en España la gente muere de hambre y miedo. Sira conocerá a mucha gente importante, entre ellos a Marcus Logan un periodista que logrará evacuar a su madre de Madrid y llevarla a Marruecos en que su hija triunfa.
Una vez que la guerra termina en España, Rosalinda y su amante van a Madrid, donde comenzarán a mover los hilos para que Sira vaya a Madrid y comience a trabajar como espía para el gobierno inglés y evitar que España entre en la II Guerra Mundial de mano del pueblo alemán. A partir de aquí la historia de Sira se transformará en la historia de una espía, de la que nada más se puede contar.
Un folletín, eso es lo primero que pensé cuando me leí las 20 primeras páginas del libro, un folletín cargado de tópicos: la hermosa modistilla hija de madre soltera, cuyo padre es un rico empresario, y que deja todo por un calentón; a la que le roban todo el dinero que su padre le ha dado porque a pesar de buen rico tiene un buen corazón; una llamativa mujer que la ayuda en su inclusión en lo más alto de la sociedad que la rodea; un joven aventurero que la ayuda en lo más importante y del que se enamora pese a estar aún resentida por el amante que la traicionó, y con el que naturalmente volverá a encontrarse; un reencuentro con su primer amor; unos personajes estereotipados.
Aún así no puedo decir que el libro esté mal escrito, la autora conoce el ritmo de las palabras, pero su romanticismo empalagoso a veces hace que a algunos lectores nos aparezca una sonrisilla burlona.
Libro interesante para las lectoras de novela romántica, mujeres de más de 45 años a las que les guste la novela fácil para leer en el metro o en un parque mientras cuidan a sus nietos.
Eso si, si os lo leéis prepararos para un final digno de Mentiras Arriesgadas, con menos acción eso sí, pero casi igual de cómico.