jae Tanaka
Edu (el Espíritu de las Navidades Pasadas) hizo la definición perfecta de este libro: es como Danielle Steel, pero con vampiros. Totalmente cierto, señor mío, peeeero, hay algo que diferencia esta novela (primera de una serie de ocho, por cierto) del resto de novela romática, y es su protagonista, Sookie Stackhouse, camarea tía buena de bar de pueblecito sureño, y por tanto bastante redneck, poseedora de unos misteriosos poderes mentales que la permiten leer la mente de quién tiene cerca (normalmente los tíos piensan en su culo), novia de un vampiro, pero sobre todo, Sookie es la dueña de un sentido del humor cargado de la inocencia que le otorga mantenerse siempre aislada mentalmente para no oír los pensamientos de la gente, y de la acidez concedida por ese mismo aíslamiento.
Sookie narra en primera persona sus vivencias a caballo entre lo vampírico y lo humano, y ahí es donde me enganchó este libro: la trama no está mal, aunque todo sea dicho, no le he prestado demasiada atención; lo que realmente me interesaba mientras leía era saber como ese ser tan extraño que es Sookie Stackhaouse iba a reaccionar, que iba a pensar y con que juego de palabras de baratillo iba a rematar una disertación sobre cualquier acontecimento extraño de los que adornan su vida desde que toma conciencia de su "tara", como llama a su poder.